viernes, 15 de enero de 2016

19 FOZ DO IGUAÇU

Esta vez "mi destino es el camino" y no sólo es la ruta la que se disfruta, sino también los pueblos, las personas, las costumbres. 
En Puerto Esperanza se dieron las condiciones para que mi estadía fuera de más de dos meses. En los que viví interesantes experiencias. 
Me instalé en la Granja de la Abuela, un lugar hermoso, con magníficos anfitriones.
A los pocos días se presentó la oportunidad de donar sangre y así lo hice. Gracias al gesto me regalaron un plantin de lapacho, el cual planté y está creciendo rápidamente. 
Días más tarde, el 23 de noviembre, inicié una nueva aventura, dentro de la gran aventura. Me animé a viajar a Montevideo "haciendo dedo". Lo hice y pude disfrutar con mi hija, su cumpleaños. También tuve la alegría de ver y compartir con mis amigos.
Ya de regreso, pasé a saludar a mi tía China y mis primos, algunos de los cuales no conocía y al resto no veía desde hacía más de 20 años. 
En diciembre estuve nuevamente en Puerto Esperanza y haciendo cosas, dejando huellas. 
Y otra experiencia me sucedió. El día 21 me caí de espaldas sobre el filo de un muro, golpeando y desgarrando músculos a la altura de mi hombro izquierdo. Pero dos días después el golpe me lo di desde lo alto de una escalera (a 3,5 metros) y esta vez aplasté literalmente mi hombro izquierdo, pulverizando el acromion y dislocando totalmente la articulación, con la consiguiente hemorragia que me ocupó todo el brazo y hasta la mano. 
Luego de más de 20 días aún no recupero del todo los movimientos del brazo, ni la fuerza. El dolor sigue presente pero he aprendido a convivir con él y confío que algún día acabará y recuperaré totalmente mi brazo. 
Dolorosa, pero una gran experiencia que jamás había vivido. 
Los últimos días de mi estancia en Puerto Esperanza fueron muy productivos. A pesar de mi lesión en un brazo, me ingenié para fabricar una serie de sillas que sin duda son de gran utilidad para la casa y a mi me queda la satisfacción de haber contribuido con mis anfitriones. 
Finalmente, hoy jueves partí nuevamente a recorrer kilómetros sobre mi bicicleta "Rechinante", con todo el equipaje y la bandera uruguaya nuevamente marcando mi camino. Foz de Iguazú, en Brasil, fue mi parada luego de recorrer 69 km, que se hicieron duros por el rigor del clima, de la geografía y de mi falta de entrenamiento. 

Pero finalmente, culminé mi etapa número 19 y casi 2000 km desde que partí hace más de 4 meses de Uruguay. 

miércoles, 11 de noviembre de 2015

18 PUERTO ESPERANZA

Hoy me esperaba una etapa corta, de 55 km y por eso decidí que quería llegar a mediodía. Temprano abandoné la casa de mis anfitriones en Eldorado y arranqué con muchos bríos hacia Esperanza.
Pero ninguna etapa es fácil, como ya lo he aprendido y a los pocos kilómetros de viaje empezó a llover. Esperé a que parara y luego continué. Lamentablemente no por mucho tiempo pues faltando 20 km para llegar me agarro la lluvia de nuevo. 
Menos mal que estaba frente a una caseta de madera en la que pude guarecerme y hasta desplegué mi colchoneta y dormí hasta que por fin dejó de llover. 
Reemprendí la marcha y llegué a destino a la hora 15:30. Puerto Esperanza dormía su siesta. No fue hasta media hora más tarde cuando llamé por teléfono a mi anfitrión, Alan Rodríguez, y unos minutos más tarde ya estaba en su casa. 
El mismo Alan me presentaría luego a la que sería mi anfitriona por los siguientes días y La Granja de la Abuela sería mi hogar en la prolongada pausa que haría en Puerto Esperanza. 


viernes, 6 de noviembre de 2015

17 ELDORADO

ELDORADO

A dos meses del comienzo de esta aventura y luego de 17 días de estar disfrutando de Puerto Rico, al fin reanudé la marcha hacia el norte. 
La sensación de estar pedaleando nuevamente, moviendo el peso de mi bicicleta por las duras cuestas de la ruta 12, hace que me sienta muy bien, muy motivado. 
La carretera es bastante amable para transitar y el tiempo acompaña. 
Los paisajes a un lado y otro de la ruta son agradables con abundante vegetación.
Al pasar por Montecarlo, me metí al pueblo a visitar un orquidiario. Allí aprendí algo más sobre plantas e hice buenas fotografías de las flores. 
Luego de 78 km recorridos, llegué a Eldorado, un pueblo muy pintoresco. Tuve que esperar a mi anfitrión, Sugar, que llegó un rato después y me acompañó hasta su casa, donde quedé instalado y descansando (91 km total). Más tarde llegaron a cenar dos viejos conocidos que están el la ciudad por estos días: Nahuel y Santi. 

jueves, 29 de octubre de 2015

TACURUZÚ, TABAY, CAPIOVI

El sábado pasado fuimos con Matías, amigo de mi anfitrión en Puerto Rico, a una chacra de otro amigo de la familia, Oscar. En principio era conocer su cabaña al lado del río, pero una vez allí, nos enteramos que había un salto de agua en un afluente del Paraná, el Tacuruzú, a sólo dos km de la casa.
Hasta allí fuimos en kayak y luego por fuera, caminando. Valió la pena. En bicicleta recorrimos apenas 13 km ida y vuelta, pero puedo presumir de visita a otro salto de los muchos que he visitado en Misiones. 
Hoy miércoles 28 de octubre, aprovechando el día soleado, me inventé una excursión a unos saltos de agua cercanos. Esta vez pude llegar por carretera asfaltada, la ruta 12 y un par de kilómetros de desvío hasta el salto del Tabay, cerca de Jardín América. Es un salto de poca altura, pero de muy buen caudal. 
Ya de regreso, paré en el Salto de Capiovi, por el cual ya había pasado, pero no entrado debido a que hay que pagar. Esta vez lo hice y saqué las mejores fotos de un salto que no me pareció especialmente espectacular.
El total de distancia recorrido el día de hoy fue de 82 km, pero una ruta de las más exigentes que he afrontado a lo largo de este desafío.

miércoles, 21 de octubre de 2015

16 PUERTO RICO

En esta etapa, aunque corta, 55 kilómetros solamente, me sucedió de todo.
Un comienzo que se presentaba muy auspicioso, no lo fue tanto. Si bien la carretera fue en descenso por muchos kilómetros como ya me habían dicho, el paisaje que creí más espectacular por lo que se comentaba, no lo fue tanto y a los paisajes predominantemente verdes, se le unía el gris del cielo haciendo una circunstancia poco propicia para las fotos que me gustan hacer. 
Pero al llegar a los 22 km y girar por la ruta provincial 223, todo cambió como por arte de magia. La carretera se presentó mejor pavimentada, brilló el sol y aparecieron las primeras flores.
Cuando llegué al arroyo Cuña Pirú y entré al camping, la conjunción de cascada, flores, frutas silvestres y mariposas, colmaron mis espectativas más allá de lo esperado.
No muy lejos encontré el pueblo de Ruiz de Montoya. Me emcantó por su colorido  y tranquilidad.
Más adelante el Salto de Capiovi, al que vi desde lejos y finalmente llegué a destino, con una sonrisa en el alma por tanta cosa bella que había fotografiado.


martes, 20 de octubre de 2015

SOKALSKI, BERRONDO, SAK

Ya instalado en casa de Carla y Gabriel en Oberá, hice un par de salidas cortas a visitar los saltos de agua cercanos. 
El martes, junto a mis anfitriones visitamos cascada Sokalski. Fueron 36 kilómetros el total de recorrido, pero casi todo por camino de tierra que en muchas partes se volvía barro, con innumerables pozos y repechos muy exigentes. La recompensa de apreciar la maravilla de esa cascada y el entorno, hizo olvidar todo sacrificio. Una aventura completa!
Este jueves 15, salí solo a visitar el salto de agua cercano llamado Berrondo. 8 kilómetros por carretera y ya estaba en el lugar. Muy interesante el salto, dio para hacer abundantes fotos, pero no para agotar mi energía, por lo que decidí ir a otra cascada cercana a la que habíamos visitado el martes.
Para eso tuve que pasar por gran parte del camino de tierra que hicimos el otro día y aún 6 kilómetros más. Fue difícil encontrar la cascada Sak, pues iba solo y a pesar de los carteles me pasé en uno que no se leía bien y terminé haciendo como 3 kilómetros de más, entre bicicleta y un tramo largo a pie por estrechas picadas que no me condujeron a la cascada. Al fin cuando volvía, es que pude leer bien el cartel y finalmente llegué a la famosa cascada antes de que se pusiera el sol. Por suerte, la cascada es muy bonita y mereció la pena el sacrificio. 
En total el paseo fue de 57 kilómetros de los cuales, 45 por rústicos caminos de piedra y tierra colorada. Otra aventura completa y satisfacción por los resultados.

15 ARISTÓBULO

Abandoné por fin Oberá y me dispuse a hacer una etapa corta. 
Teniendo en cuenta esto último y aunque todavía no tengo resuelto donde voy a pernoctar, decido hacer unos kilómetros más y visitar un cascada que queda de camino. Bueno, de camino es un decir porque tuve que salirme de la ruta 8 km (y 8 de vuelta) por un camino de tierra y piedra, con subidas exigentes y con la bicicleta cargada. 
Como casi siempre, el espectáculo valió la pena. La cascada Teodoro Cuenca es muy interesante. 
Regreso a la carretera y el viento, antes favorable se hace más intenso y virando hacia donde me dirijo. Llegué por fin a Aristóbulo y me puse a buscar alojamiento. No tuve éxito con el contacto que tenía, pues no lo hallé. Tampoco un camping del que me habían hablado.
Como aún era temprano decidí ir al Salto Encantado, distante 9 km y como no pude entrar porque es un parque y ya había cerrado, me volví sin verlo. 
De vuelta en Aristobulo, enderecé, para bomberos, donde ya había hablado y entonces confirmé y me quedé allí a pasar la noche. 
La etapa "corta", al final se transformó en una dura etapa de 105 km, con caminos en mal estado, ruta con durísimos repechos y por momentos viento fuerte en contra. Terminé cansado, pero el saldo fue igualmente favorable.