jueves, 15 de octubre de 2015

14 OBERÁ


A consecuencia de las circunstancias climatológicas de la víspera, empecé esta jornada 40 km antes de lo previsto, por lo que tuve que echar mano de toda una planificación y mentalización extra. 
La etapa que sabía iba a emprender, tenía 123 km y la parte final endurecida por un relieve con muchas cuestas. Como agregado, el factor tiempo atmosférico. 
Ni que hablar que había que madrugar. A las 6 ya estaba en pie y enterado de que todavía persistía una llovizna, me preparé para hacerle frente a posibles precipitaciones más fuertes. 
Bien pertrechado partí minutos después de las 7. Fui avanzando y la lluvia amenazante, pero por suerte no pasó de una llovizna, en gran parte del recorrido. El viento no tuvo incidencia, ni tampoco la temperatura que no fue muy elevada, pero tampoco hizo tanto frío. 
La carretera buena y cuando entré en la provincia de Misiones, se tornó magnífica. También el paisaje cambió y una vegetación semi selvática, como a mi me gusta, me acompañaron el tramo final. Las cuestas fueron duras, pero al final superé todas con margen de fuerzas.
A las 4 de la tarde ya estaba parado frente a la casa de mis anfitriones. 
Carla y Marcos Gabriel me recibieron de la mejor manera y enseguida se estableció una buena conversación, con buena energía positiva. 
Terminé mi día compartiendo una exquisita y muy sana cena que prepararon mis anfitriones, regada con buen vino. Broche de oro para una jornada redonda. 


sábado, 10 de octubre de 2015

13 VIRASORO

Anoche me despedía de mis anfitriones porque sabía que saldría antes que se levantaran.
Efectivamente, a las 7 ya andaba en vueltas para partir. No llovía.
Antes de llegar al puente, ya tuve la primera sorpresa grata. Unas chicas que me adelantaron en auto, se detuvieron y me pararon para interesarse por mi aventura. 
Les comenté en pocas palabras mi historia y se sorprendieron. Les pedí hacerles una foto y gentilmente accedieron. Mi desearon suerte, se pusieron a las órdenes y nos despedimos. 
Aún antes de ingresar al puente, otro chico, argentino, se ofreció a escoltarme para cruzar el puente sin riesgos porque no hay banquina y los camiones son peligrosos. Acepté.
La otra sorpresa al entrar en suelo argentino fue la perfección de la ruta 14 y el viento favorable. De esa manera, al mediodía ya había recorrido 70 km y me detuve en una parada a almorzar. Empezó a llover y no paró más. Allí me quedé hasta las 6 de la tarde cuando un Sr argentino se ofreció a llevarme en su camioneta hasta Gobernsdor Virasoro, distante sólo 12 km. No quedaba alternativa. Subí. 
Ya en Virasoro, busqué el cuartel de bomberos y pedí quedarme, circunstancia que fue posible gracias al jefe, don Santos. Agradecido.


jueves, 8 de octubre de 2015

12 SÂO BORJA

Llovía en Itaquí a la hora de partir. Hube de esperar hasta las 10 para que parara y poder salir. Mientras tanto me dediqué a escribir y a charlar con Carlos García, uno de mis bomberos anfitriones que me invitó a un café y preguntó bastante por mi aventura. Muy agradable. 
A las 10 y sabiendo que me esperaba una etapa "corta" de sólo 90 km, partí tranquilamente. Ya en la carretera me recibió un fuerte viento de derecha que me indicaba que no sería fácil. 
En realidad fue más dura de lo que esperaba, pero ya tengo experiencia y disfruto más que me quejo. 

Así, me pasé el día tomando fotos de la multitud de flores que jalonaban el camino y recogí y comí cuanta fruta encontré. 

Al final, llegué a Sao Borja y fui directo a la dirección del Couch que me esperaba. 
Era la Mansión Pandora, una residencia de estudiantes y quienes me invitaron fueron Jorge y Marcos. 

miércoles, 7 de octubre de 2015

11 ITAQUÍ

Temprano abandoné Uruguaiana. La temperatura a esa hora ya era muy buena. 
A los 17 km de la partida se cumplirían mis primeros 1000 km en esta aventura. 
Luego fui pedaleando por una ruta muy transitada por camiones, peligrosa y por largos tramos aburrida, por ser llana y recta, desprovista de atractivos. 
Más o menos a la mitad de camino crucé un bonito lago "Barragem Sanchuri" y más adelante el río Ibicuí, con un curioso puente de un solo carril y una extensión de 1317 m. 
La temperatura ascendió a 33 grados, pero la brisa de cara hacia muy agradable avanzar. 
A las 5 de la tarde llegué a Itatí e inmediatamente me puse a buscar alojamiento, que finalmente encontré en el cuartel de bomberos de la ciudad. Fui muy bien recibido. El personal todo muy gentil, en especial Alan, que me enseñó las instalaciones y me facilitó la clave para usar internet. 
Pude ducharme, cocinar y descansar. 
Pronto para afrontar la siguiente etapa!

lunes, 5 de octubre de 2015

10 URUGUAIANA

7:21 de la mañana, hora de Brasil, reingresé a territorio brasileño y esta vez dejando definitivamente suelo uruguayo, me dirigí a Uruguaiana. 
El sol brillando hermoso me dio la bienvenida y pronto me hizo olvidar los 5 grados escasos que hacían cuando partí. 
Otros ciento y tantos kilómetros me esperaban. 
Esta vez tuve buenos aliados; el sol brillando, el viento favorable y la carretera en buen estado, me llevaron rápidamente a destino.
25 km antes de la meta fijada, Marcos Feltrin Scher y un amigo me alcanzaron para llevarme hasta el final. Un bonito detalle y una demostración de la solidaridad brasileña, fueron el dulce cierre de esta larga etapa de 129 kilómetros que me pareció un paseo.
Luego, nos dirigimos con Marcos hasta su casa donde me alojaría, como habíamos acordado, pues él es el Warmshower que había contactado en esta ciudad.





sábado, 3 de octubre de 2015

9 ARTIGAS

Frío y gris empezó el día. Desde mi hospedaje en el estadio municipal y luego de hacer trámites migratorios, crucé la famosa calle que hace frontera y entré a Brasil por Santa Ana do Libramento.

Vuelta con los trámites de ingreso y a pedalear, me esperaba una larga etapa. La carretera con poca dificultad y el viento casi nulo. Lo único que no se avino a esta primera etapa por Brasil, fue el sol que no se dejó ver ni por un momento y sin calentar el frío aire que se mantuvo en 12 a 14 grados. 

Luego de 114 largos kilómetros llegué a Quaraí, pero allí no acababa la etapa. Aún me quedaba pasar a Artigas a ubicar una persona que me facilitaría el alojamiento. 

Se hizo complicado, pues el teléfono que me habían dado en Rivera era falso y me tocó preguntar hasta llegar al Sr. Agüero, que es el presidente de la Confederación del Norte de ciclismo, a quien finalmente hallé en una carrera. Hable con él y de forma espontánea y generosa se ofreció a pagarme una habitación en un hotel.

Así qué tome un merecido descanso luego de mover mi pesada bicicleta por 130 km sumadas las vueltas que tuve que dar en Artigas. 

Gracias a la solidaridad de otro ciclista, puedo decir que el cierre de mi primer mes en la ruta, fue un éxito. 

viernes, 2 de octubre de 2015

8 RIVERA

Cuando partí de Tacuarembó tenía muy claro cuál iba a ser mi destino para esa etapa; la estación de servicios que hay en el empalme con la ruta 30. Una etapa de 70 km. Cómoda y adecuada distancia, teniendo en cuenta que sabía de antemano, que soportaría viento cruzado y bastante intenso.
Para eso me mentalicé y en consecuencia me lo tomé con calma, partiendo a las 9:30 y con muchas paradas en el camino. En una de esas paradas, me encuentro con Tormenta Zurbriggen, un chico argentino que viajaba en bicicleta rumbo a Melo.
Tuvimos una charla de unos cuantos minutos, con intercambio de información, experiencias y espectativas. 
Tranquilamente reinicié la marcha. Me sentía bien. Más adelante me cruza un ciclista de verdad y me grita "a la vuelta nos vemos". Era Andrés, que más tarde, habiendo ya llegado a mi pretendido destino, se reunió conmigo en la estación de servicios.
Me dijo que era de Rivera y hacia allí volvía. Me convidó para ir juntos. 40 km más, con viento cruzado, habiendo recorrido 70 km ya y tratando de seguirle el ritmo a un ciclista con una bicicleta 5 veces más liviana que la mía ...... Tenía que pensarlo bien. Pero una de mis características es que soy muy dinámico. Hice contacto con Bruno, mi anfitrión en Rivera y me dijo que me esperaría. Accedí y salimos a pedalear junto a Andrés. Gran paciencia la de este amigo. Por 20 km siguió mi lento (para él) pedaleo entre importantes cuestas y bajadas. Al final yo empezada a sentir el esfuerzo y además no llevaba apuro pues Bruno no llegaría hasta después de las 19 a su casa. Sugerí a Andrés que se adelantara, ya había hecho suficiente. Los últimos 20 km me los tomé con mucha calma, entre otras cosa porque ya estaba un poco cansado y sabía que las mayores cuestas estaban justamente en ese tramo. 
Pero las sorpresas gratas no había terminado! Faltando unos pocos kilómetros, Juan, otro ciclista riverense, que venía de frente, dio vuelta para presentarse y acompañarme hasta la ciudad de Rivera. 
En el camino me contó la muy bonita y aleccionadora de su vida en pocas palabras. Historia que le pedí que desarrollara para incluir en mi página "Pedaleando y aprendiendo", por ser una historia motivadora. 
Ya en casa de Bruno, la pasé genial, pues estaba rodeado de amigos y he descubierto el porqué: es un tipo "bárbaro".

Segundo día en Rivera. Temprano me puse a pasear por la ciudad. Llovía de a ratos. En uno de esos momentos en que me encontraba debajo de un toldo esperando a que parara, se me acerca "El Serrano" Nelson Delgado, invitándome a una entrevista para Radio Rivera. Y luego nos pusimos a hablar y me llevó al taller Maferrbikes. Allí Mariano, Jaque y Roberto, me facilitaron todas la cosas. Roberto me consiguió un contacto en Quaraí y Mariano el alojamiento en el estadio. No tengo palabras para agradecer lo que han hecho por mi. 
De cualquier manera, yo me seguí "moviendo" y conseguí una entrevista con Freddy Silva, otro periodista. 
Entre ruta y vueltas en la ciudad, mi computadora marcaba 129 km, de los cuales 112 los hice ayer en la ruta.