lunes, 21 de agosto de 2017
2-16 AGUAS CALIENTES
Para compensar los pocos kilómetros hechos ayer, hoy tocó una larga etapa de 110 km. Por suerte la carretera es de un excelente pavimento y de escasa exigencia, lo que facilitó una buena etapa que se coronaría con un buen chapuzón en aguas termales. Efectivamente, llegando a Aguas Calientes, ya nos desviamos hacia el balneario Beirú y allí mismo nos quedamos. Mientras José se adelantó al pueblo a comprar provisiones, yo comencé a disfrutar de un buen baño relajante en las cálidas aguas del arroyo.
martes, 25 de julio de 2017
Paraguay - Argentina; viaje preparatorio.
Hoy 12 de Julio retomo mi viaje que incluyo en el Proyecto Salvador.
En esta oportunidad se trata de un viaje multipropósito.
En primer lugar, servirá como entrenamiento para afrontar el nuevo desafío que será Santa Cruz de la Sierra en Bolivia. Con este fin ha venido de Uruguay mi amigo José Aguirre, quien me acompañará en esta ruta.
En segundo lugar y aprovechando que está en casa Murilo Tomasoni, otro cicloaventurero brasileño que hace su ruta hacia el norte, decidimos acompañarlo hasta territorio argentino.
En tercer lugar, servirá para renovar mi visa en Paraguay, y por último y en definitiva el fin supremo: conocer y disfrutar de nuevos paisajes.
En Paraguay pasamos por los pueblos de Piribebuy y Caacupé, el primer día, y acabamos acampando en el Salto Karumbey, cerca de Tobati. Hicimos 60 km.
El segundo día hicimos 98 km, pasando por Atyra, Altos, San Bernardino, Luque, Mariano Roque Alonso y puente Remanso, para salir por puerto Falcón y quedarnos en casa de nuestro amigo Nelson Ortigoza, en Clorinda, Argentina.
Al siguiente día pedaleamos 100 km en el recorrido por ruta 86, hasta la localidad de Laguna Blanca y retornando a acampar en el camping municipal de Laguna Blanca.
Haciendo base en este campamento, el siguiente día, partimos hacia el Festival del Pomelo en Laguna Blanca y de allí nos dirigimos a Estero Po'i, donde recorrimos los senderos turísticos y despedimos a nuestro compañero brasileño, que se quedó en el camping del lugar.
Completamos 70 km al llegar a nuestra base en Laguna Blanca.
El último día, nublado, con lluvias y ventoso, fue el más exigente. Entre paradas y mojaduras, recorrimos 101 km en bicicleta y acabamos de noche trepando una pendiente de 5 km.
jueves, 4 de febrero de 2016
22 MBACHIÓ
105 km marcaba el mojón que media la distancia hasta Asunción, cuando partí desde San José.
Sospechaba que la geografía iba a ser más rigurosa, pues transitaría por un departamento que se llama Cordillera.
Así fui progresando en el camino y pronto entré en las zonas aledañas a Asunción que es como si fuera la capital misma, pues es todo poblado a ambos lados de la ruta.
En unos de los semáforos que cortan la ruta para dar acceso a avenidas o caminos importantes, tuve una grata sorpresa.
Cuando paré debido a la luz roja, a mi izquierda se detuvo una furgoneta Kangoo. Fue entonces cuando el conductor me saludó y preguntó si era uruguayo (algo evidente debido a la bandera que siempre llevo en mi menillar). Contesté con el pulgar hacia arriba y acto seguido este señor (Rafael) me preguntó si tenía donde almorzar; pregunta que me tomó por sorpresa y a la cual contesté que no. Entonces me indicó que le siguiera hasta su casa, que me invitaba a comer. Sin titubear, le seguí por espacio de unas pocas cuadras y arribamos a su casa. Rafael Pineda, es un paraguayo que como muchos de sus compatriotas, expresan gran admiración por los uruguayos y más si son ciclistas. Me invitó a su casa y me presentó a su familia. Me permitió ducharme y lavar mi ropa. Me sentó a su mesa y me invitó a comer como si de un familiar se tratara. Luego sus hijos me prepararon una habitación con aire acondicionado y dormí con una sonrisa de agradecimiento a esta increíble familia y por esta gran bienvenida. Cosas lindas que pasan en el camino!
Ya bien descansado y agradecido, emprendo el último tramo de la etapa; 18 km por la ciudad hasta llegar al barrio Mbachió, donde me esperaba Mario García Siani, para darme la bienvenida en su casa; preparando unos ricos tallarines, con esa generosidad que lo caracteriza.
21 SAN JOSÉ DE LOS ARROYOS
Nuevamente madrugué para pedalear en las horas de menos calor.
La ruta sigue siendo buena y sin dificultades. El paisaje es variado con abundante vegetación y salpicado por numerosos pueblos y caseríos que hacen más entretenido el viaje.
Pasé por Caaguazú, Coronel Oviedo y otros pueblos y me detuve en San José de los Arroyos.
Hice otra etapa larga, de 116 km, pero sabía que ya me quedaría una distancia accesible para llegar a la capital al siguiente día.
En San José encontré gente amable, como el dueño del súper que me facilito la contraseña de wifi para que pudiera conectarme o el agente de policía que me permitió que me bañara en la comisaría. El mismo agente me aconsejó como el mejor lugar para armar la carpa, la plaza principal del pueblo!
Pues en un rincón con césped de la plaza armé mi carpa y aunque me sentí como una atracción de feria, pude pernoctar tranquilamente en ese pueblo amable.
20 J. E. ESTIGARRIBIA (Campo 9)
Lo dicho, el camino es mi destino y en esta ocasión el camino me lleva a Paraguay.
Decidí dar una vuelta por Paraguay para visitar unos saltos y conocer mejor la geografía paraguaya y a su gente.
Ya había entrado hace unos días cuando Ricardo, mi anfitrión en Foz, me invitó a mi y a otros dos ciclistas que estaban en la casa donde yo estaba, a visitar el Salto Monday, apenas cruzando la frontera. Así lo hicimos; muy bueno por cierto, y ese día también visitamos el marco de las tres fronteras desde el territorio paraguayo.
Como decía, decidido a visitar suelo paraguayo, salí temprano para aprovechar el fresco de la mañana. A las 6 de la mañana, aún no amanecía y yo pedaleando rumbo a la frontera. Pasé por Ciudad del Este y ya bien entrado a Paraguay, vi que mi computadora marcaba 30 km de recorrido y aún no eran las 7:00. Me di cuenta entonces que en Paraguay el horario era diferente y en realidad había partido a las 5 de la mañana. Mejor así porque aproveche bien el día y con ayuda de una buena ruta, sin demasiadas ondulaciones y sin viento, logré hacer 126 km hasta un pueblo que se llama Mariscal Estigarribia, pero que todo el mundo conoce como Campo 9.
viernes, 15 de enero de 2016
19 FOZ DO IGUAÇU
Esta vez "mi destino es el camino" y no sólo es la ruta la que se disfruta, sino también los pueblos, las personas, las costumbres.
En Puerto Esperanza se dieron las condiciones para que mi estadía fuera de más de dos meses. En los que viví interesantes experiencias.
A los pocos días se presentó la oportunidad de donar sangre y así lo hice. Gracias al gesto me regalaron un plantin de lapacho, el cual planté y está creciendo rápidamente.
Días más tarde, el 23 de noviembre, inicié una nueva aventura, dentro de la gran aventura. Me animé a viajar a Montevideo "haciendo dedo". Lo hice y pude disfrutar con mi hija, su cumpleaños. También tuve la alegría de ver y compartir con mis amigos.
Ya de regreso, pasé a saludar a mi tía China y mis primos, algunos de los cuales no conocía y al resto no veía desde hacía más de 20 años.
En diciembre estuve nuevamente en Puerto Esperanza y haciendo cosas, dejando huellas.
Y otra experiencia me sucedió. El día 21 me caí de espaldas sobre el filo de un muro, golpeando y desgarrando músculos a la altura de mi hombro izquierdo. Pero dos días después el golpe me lo di desde lo alto de una escalera (a 3,5 metros) y esta vez aplasté literalmente mi hombro izquierdo, pulverizando el acromion y dislocando totalmente la articulación, con la consiguiente hemorragia que me ocupó todo el brazo y hasta la mano.
Luego de más de 20 días aún no recupero del todo los movimientos del brazo, ni la fuerza. El dolor sigue presente pero he aprendido a convivir con él y confío que algún día acabará y recuperaré totalmente mi brazo.
Dolorosa, pero una gran experiencia que jamás había vivido.
Los últimos días de mi estancia en Puerto Esperanza fueron muy productivos. A pesar de mi lesión en un brazo, me ingenié para fabricar una serie de sillas que sin duda son de gran utilidad para la casa y a mi me queda la satisfacción de haber contribuido con mis anfitriones.
Finalmente, hoy jueves partí nuevamente a recorrer kilómetros sobre mi bicicleta "Rechinante", con todo el equipaje y la bandera uruguaya nuevamente marcando mi camino. Foz de Iguazú, en Brasil, fue mi parada luego de recorrer 69 km, que se hicieron duros por el rigor del clima, de la geografía y de mi falta de entrenamiento.
Pero finalmente, culminé mi etapa número 19 y casi 2000 km desde que partí hace más de 4 meses de Uruguay.
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Proyecto Salvador
miércoles, 11 de noviembre de 2015
18 PUERTO ESPERANZA
Hoy me esperaba una etapa corta, de 55 km y por eso decidí que quería llegar a mediodía. Temprano abandoné la casa de mis anfitriones en Eldorado y arranqué con muchos bríos hacia Esperanza.
Pero ninguna etapa es fácil, como ya lo he aprendido y a los pocos kilómetros de viaje empezó a llover. Esperé a que parara y luego continué. Lamentablemente no por mucho tiempo pues faltando 20 km para llegar me agarro la lluvia de nuevo.
Menos mal que estaba frente a una caseta de madera en la que pude guarecerme y hasta desplegué mi colchoneta y dormí hasta que por fin dejó de llover.
Reemprendí la marcha y llegué a destino a la hora 15:30. Puerto Esperanza dormía su siesta. No fue hasta media hora más tarde cuando llamé por teléfono a mi anfitrión, Alan Rodríguez, y unos minutos más tarde ya estaba en su casa.
El mismo Alan me presentaría luego a la que sería mi anfitriona por los siguientes días y La Granja de la Abuela sería mi hogar en la prolongada pausa que haría en Puerto Esperanza.
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