miércoles, 29 de abril de 2020

2-19 SANTA CRUZ DE LA SIERRA



Abandonamos Chochís, pero no en bicicleta. Decidimos que para compensar los tantos días que nos quedamos en este pueblo, viajaríamos en tren. Había otras razones para hacerlo de esta forma.....primero; la estación estaba a pocas cuadras; el pasaje era muy barato y yo en particular, hacia muchísimo tiempo que no viajaba en tren y me hacía mucha ilusión volver a hacerlo. Así que convencí a mi compañero y en unas pocas horas estábamos llegando a Santa Cruz de la Sierra.

En Santa Cruz disfrutamos conociendo la ciudad y sus costumbres (sobre todo la gastronomía).
Pero lo bueno se acaba y llegó el día de la partida. Se dividirían nuestros caminos; José se quedaría aún un día más en la ciudad, para luego regresar a Uruguay en avión. Por mi parte, seguiría hacia Samaipata, dónde me esperaba un Warmshower.
La idea era hacer en un sólo día los 120 km, por demás exigentes, hasta Samaipata. Así que opté por ir en bus.






lunes, 9 de abril de 2018

2-18 CHOCHÍS



Dejamos atrás Roboré y encaramos hacia Chochís, un pueblo a poco más de 60 km de donde estábamos. Otra etapa corta, pero no fácil, pues el dios Eolo no nos puso las cosas fáciles. Ese 23 de agosto arribamos a destino y enseguida nos abocamos a la siempre azarosa tarea de conseguir alojamiento. Después de decepcionarnos por unos cuantos datos que no cuajaron, nos movimos hacia la prominente montaña que se destaca al fondo del pueblo. En ese camino íbamos, cuando nos cruzamos con un señor llamado César Lara que nos ofreció quedarnos en su casa y a la postre sería nuestro anfitrión por los siguientes cuatro días.


       
El Velo de la Novia. Una pintoresca cascada que baja dejando un rastro que recuerda un velo de novia. Descarga generando un lago de agua cristalina enmarcada por troncos que han sido trabajados por la mano de artistas locales, bajo la dirección de César, nuestro anfitrión.
                           

El Murallón. Es el cerro que domina el paisaje en el pueblo de Chochís. Se eleva desde 400 msnm hasta 1400 msnm en su cima. Trepamos hasta allí para apreciar las rocas en una curiosa disposición y con curiosas formas, tal como estatuas de gigantes colocadas al azar por la naturaleza. 

    


La Torre o Muela del Diablo:  Es un roque que se destaca y es la formación rocosa emblemática del pueblo y un símbolo a nivel nacional. A su pie, se erigió un santuario en memoria de las víctimas de una tragedia provocada por una avalancha que afectó al pueblo y a sus vías de tren.



El Mirador:  Es un lugar en la falda del cerro desde donde se aprecia el Santuario, el pueblo y el resto del Murallón y desde el cual es posible ver aves (parabas y otros) volando por allí.

 


















El Santuario: Está al lado mismo de La Torre y es un edificio religioso, donde se puede apreciar enorme cantidad de tallados y verdaderas obras de arte, utilizando madera de la región y artistas de gran prestigio, entre ellos, nuestro anfitrión, César Lara, a quien corresponde las tallas que adornan las puertas de la sala principal y representan a cuatro guardianes Ayoreos, los nativos de la región.

  

2-17 ROBORÉ

22 de agosto. Partimos hacia un nuevo destino, algún pueblo en el camino que nos brinde cosas interesantes y un sitio donde pernoctar.
Ni bien salimos, tuvimos los primeros percances. José pinchó la rueda de su bicicleta y luego yo y otra vez José. Descubrimos entonces que en esa zona abundaba una especie de abrojo de espinas muy rígidas y de largo suficiente como para causar semejante estrago en nuestras bicicletas. Superado el inconveniente, empezamos a rodar por la carretera y a los pocos kilómetros ya estábamos en el siguiente pueblo, Roboré. Nos desviamos y entramos allí pues prometía tener lugares de interés para visitar. El chorro San Luis es uno de ellos, queda muy cerca y es accesible con la bicicleta.
Como ya se había hecho tarde, decidimos conseguir alojamiento y quedarnos en ese pueblo y de esa manera iríamos con total tranquilidad a disfrutar los paisajes prometedores del salto de agua referente del pueblo.
Así lo hicimos y la verdad es que colmó nuestras expectativas. Recorrimos toda la zona, haciendo muchas fotos y saturando nuestras retinas de la belleza del lugar.

2-16 AGUAS CALIENTES

Como compensación a los pocos kilómetros que hicimos ayer, hoy tocó una etapa larga, de 110 km. Por suerte la carretera es excelente, con un buen pavimento y sin exigencias de rasante. Poco antes de llegar al pueblo de Aguas Calientes, nos desviamos hacia un balneario llamado Beirú (Beirut) y allí mismo nos instalamos a orillas de un arroyo de aguas termales. Mientras José se adelantaba hasta el pueblo a comprar provisiones, yo comenzaba a disfrutar de un buen baño relajante en las aguas calientes del arroyo del mismo nombre.

jueves, 14 de septiembre de 2017

2-15 EL CARMEN (RIVERO TORREZ)

La etapa de hoy estaba prevista hasta Santa Ana de Chiquitos.
Pero como el tiempo estaba amenazante, el viento no ayudaba y tampoco mi salud;  a 45 km llegamos a un pueblo llamado El Carmen. Entramos a comprar provisiones y nos enteramos que nuestro pueblo de destino (Santa Ana), al parecer no tiene propuesta de alojamiento por ser una comunidad muy pequeña. Decidimos entonces buscar para quedarnos en el pueblo donde estábamos. Tampoco fue fácil, pero al final conseguimos un hospedaje y nos quedamos allí mismo.  


2-14 YACUSES

Hoy 19 de agosto, salimos temprano de Corumbá para hacer los trámites migratorios e ingresar a Bolivia. 
Todo fue mucho más complicado de lo que creiamos; sumando las cuatro largas filas que tuvimos que hacer, el tiempo total perdido en esos trámites fue de tres horas. Esta es la parte negativa de los viajes y de tener que someterse a las leyes del común de los humanos. 
El camino tampoco fue fácil, pues a poco de andar me empecé a sentir mal del estómago y algo más adelante hice crisis devolviendo todo y quedándome deshidratado. Por suerte, siempre aparece un ángel salvador. En este caso un pescador, que nos dio una botella con de dos litros con hielo. El poco de agua que teníamos, lo fuimos mezclando y así cubrimos la distancia de 70 km hasta Yacuces, un humilde pueblo a la vera del camino.
Hicimos noche en un más humilde alojamiento, pero suficiente para bañarnos y descansar. 

miércoles, 13 de septiembre de 2017

2-13 CORUMBÁ

Hoy es el decimotercer día de nuestro viaje y promete ser duro, pues tenemos por delante 129 km hasta Corumbá. La carretera es plana y con mucho atractivo visual. 
Nos detenemos a cada momento a tomar fotografías. Estamos en el centro del Pantanal de Brasil. 
Los kilómetros van pasando, alcanzamos el puente sobre el río Paraguay y el tiempo empieza a desmejorar, con una neblina persistente que molestó hasta el final. 
Luego de una lucha con el agua y los kilómetros y dos pinchaduras en la rueda trasera de José, llegamos a destino. Y también al límite de territorio brasileño. La próxima etapa será en suelo boliviano.